EVOLUCIÓN GRÁFICA

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LA ESCRITURA JEROGLIFICA

Los jeroglíficos fueron un sistema de escritura inventado y utilizado por los antiguos egipcios para comunicarse desde la época predinástica hasta el siglo IV. El sistema de escritura egipcio comprende tres tipos básicos: jeroglífica, hierática y demótica, esta última corresponde al periodo tardío de Egipto.
Se caracteriza por el uso de signos, cuyo significado se conoce gracias al descifrado de los textos contenidos en la Piedra de Rosetta hallada en el delta del río Nilo, por las tropas que acompañaban a Napoleón en la conquista de Egipto.
en la que está grabado un decreto en tres tipos de escritura: jeroglífica, demótica y griega uncial. Conseguir descifrar este documento se lo debemos a los estudios realizados por Thomas Young y, fundamentalmente, a Jean-François Champollion quien logró descifrar el método de su lectura en 1822, 23 años después de ser descubierta la piedra.

LA ESCRITURA HIERÁTICA

La escritura hierática ( significa sacerdotal ) es la letra cursiva de la escritura utilizada comúnmente por los egipcios. Su nacimiento vino dado a causa de que los jeroglíficos no eran apropiados para escrituras rápidas, siendo así está más fluida y estilizada. Era más sencilla que la jeroglífica por lo que se podía emplear en textos religiosos y copias literarias por los escribas y sacerdotes siendo, además la más utilizada sobre papiro. El texto se escribía en tinta negra con una caña afilada y la tinta roja se empleaba como remarcación de determinados apartados. A pesar de que la hierática temprana se escribía, como la jeroglífica ya que se aplicaban las mismas reglas ortográficas para ambos sistemas, en líneas o columnas indistintamente, a partir de la XII dinastía, los textos aparecen sólo en líneas y siempre de derecha a izquierda.
Se encontraron registrados en muchos documentos históricos del Antiguo Egipto hasta que este sistema de escritura fue reemplazado por la escritura demótica en el año 700 A.de C. Sin embargo, se siguió utilizando en documentos religiosos y papiros hasta que la casta sacerdotal fue destituida.


LA ESCRITURA DEMÓTICA

La escritura demótica (significa perteneciente al pueblo) es el último estadio en cursiva de la escritura jeroglífica egipcia, que se empleó para escribir textos administrativos y literarios desde el siglo VII al V a.C. El término egipcio demótico remite a la lengua literaria egipcia imperante en aquellos mismos siglos, a diferencia del término griego demótico que remite al griego moderno hablado y escrito dentro del estilo literario que se basa en la lengua hablada.






EVOLUCIÓN GRÁFICA

jeroglíficos escritura hierática escritura demótica



BIBLIOGRAFIA
http://members.tripod.com/billgl/egipto/signos.htm
http://members.fortunecity.es/kaildoc/egipto/escritura.htm
http://centros5.pntic.mec.es/ies.arzobispo.valdes.salas/alumnos/escri/escri.html

ESCRITURA ROMANA

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Las más antiguas inscripciones que se conservan escritas con alfabeto latino son la lapis niger, la fíbula de Preneste ,vaso de Duenos Los estudios más recientes en torno a la escritura latina ,Maffei afirma que la gran variedad de tipos que se encuentran en los manuscritos antiguos y medievales no se pueden considerar como escrituras latinas diferentes, sino formas diversas derivadas todas de la escritura latina de la edad romana.

El alfabeto romano deriva del alfabeto griego a través de la mediación de los etruscos.
En el siglo I a. C. los romanos ya manejaban un alfabeto casi idéntico al actual. También aplicaban diferentes tipos de escritura, desarrollando ya las variantes y estilo tipográficos fundamentales.
De hecho, la escritura latina constituye el inicio de la escritura actual del mundo occidental a través de una larga evolución formal que dio comienzo allá por el siglo VI a.C. con la capital arcaica, siguiendo con la capital epigráfica y posteriormente paleográfica, uncial, cursiva, semiuncial, carolingia, gótica y humanística, ya en el siglo XV, cuando la imprenta empezaba a sustituir a la larga tradición manuscrita en la producción de libros.
La escritura romana más antigua, a juzgar por las inscripciones, estaba compuesta enteramente de letras capitales. La variante más formal de ellas era una letra mayúscula (o capital, del latín caput) que actualmente denominamos “capital cuadrada” o simplemente “capital romana”, usada fundamentalmente para inscripciones en monumentos, por lo que es también conocida como scriptura monumentalis.









La letra capital monumental fue adaptada para su uso en manuscritos, es la denominada capital elegante o capital cuadrada , pero existen pocos ejemplares escritos con esta letra.
Esta bella escritura parece haber sido reservada para manuscritos de lujo y para las más veneradas obras, como las obras de Virgilio o la Biblia, puesto que las letras capitales cuadradas eran muy laboriosas de escribir debido a sus líneas rectas y formas angulares que se adecuaban más para ser trazadas en superficies duras con un cincel que para texto escrito con un cálamo o una pluma sobre papiro o pergamino.
Como consecuencia de ello, para propósitos más generales, los romanos desarrollaron una escritura libraria menos formal llamada capital rústica que también posee una variante epigráfica.
La capital rústica era una escritura mayúscula con letras más redondeadas y por lo tanto más fáciles de producir sobre superficies blandas con un cálamo o con una pluma .






La escritura capital rústica se hizo muy popular y se convirtió en la letra estándar para libros hasta el siglo VI d.C., aunque siguió utilizándose hasta el siglo IX d.C. para títulos y encabezamientos.
En torno al siglo III d.C., todavía en la época romana, surgió otra escritura mayúscula libraria conocida bajo la denominación de uncial , con clara influencia de la escritura griega de la época y utilizada en un principio casi exclusivamente para textos religiosos. Las formas de las letras son decididamente redondeadas.

En conclusión, conforme a lo expuesto anteriormente, la escritura mayúscula de los más antiguos manuscritos en la época romana se divide por lo tanto en dos ramas: la escritura en letras capitales y la escritura en letras unciales.
Las letras capitales a su vez son de dos tipos: capital cuadrada y capital rústica. El manuscrito latino más antiguo que se conserva (De bello Actiaco, fragmentos de un poema sobre la batalla de Actium encontrados en Herculano) está escrito con capitales rústicas, pero no por ello hay motivo suficiente para aseverar que la variante rústica haya sido empleada en manuscritos antes que la variante cuadrada, más bien, siguiendo la analogía de las inscripciones, debería darse prioridad al uso de las letras cuadradas.

Se trata de la adaptación para uso librario de la escritura capital cuadrada monumental que se halla en las inscripciones. Ahora bien, la variante paleográfica (capitalis elegans o capitalis quadrata) no es una copia de su equivalente epigráfica (scriptura monumentalis), sería más correcto hablar de una derivación común y paralela antes que de una dependencia de un género con respecto al otro. Lo demuestra el hecho de que mientras la capital cuadrada epigráfica presenta letras perfectamente alineadas y homogéneas en altura, la capital elegante paleográfica tiene menos regularidad, así algunas letras tienen mayor altura que otras, como la F y la L:



Por otra parte tampoco se puede equiparar en importancia a la forma epigráfica, pues la variante libraria es extremadamente rara y sólo presente en algunos manuscritos de lujo de Virgilio como el Codex Augusteus Vat. lat. 3256, el Codex Sangallensis y el Codex Veronensis, todos ellos de los siglos IV o V d.C.















Codex Augusteus








Codex Sangallensis

Las escritura capital cuadrada , también conocida con la denominación de capital elegante es la base de nuestras letras mayúsculas actuales.

La escritura capital cuadrada se componía de grandes letras regulares escritas entre dos líneas paralelas virtuales, que sólo raramente superaban. Las letras capitales cuadradas se caracterizan por líneas rectas, escasos trazos curvos, ángulos marcados y astiles gruesos que hacen contraste con otros estrechos, siendo rematados en sus partes finales con unos adornos llamados “serifs” que marcan y mejoran la apariencia de las letras tanto en su parte superior como en la parte inferior en la hipotética línea base del renglón sobre la que descansan.

Las letras están construidas con reglas formales. Estas reglas proporcionan elegancia y distinción. La estrechez o grosura de un trazo está generalmente determinada por el corte de la pluma a un determinado ángulo, lo que provoca la sucesión de trazos gruesos o delgados, según se iban trazando las letras, ya que el ángulo de inclinación de la mano se mantenía, por lo general, constante.

La impresionante apariencia de la escritura capital cuadrada en un manuscrito denota claramente un alto status del mismo, ya que sólo se usaba para obras de lujo. No es extraño pues que casi exclusivamente las obras de Virgilio en la época romana y la Biblia en los primeros años de la Iglesia, sean las únicas obras que merecieron tal distinción. Algo similar sucedió en la órbita griega con Homero.

La escritura capital cuadrada era demasiado rígida y lenta de escribir, por ello se hizo menos común a partir del siglo V d.C. desapareciendo con posterioridad, excepto en reproducciones artificiales del estilo antiguo, en títulos y encabezamientos de capítulos (de ahí la denominación de capital con la que la conocemos en la actualidad. No hay que olvidar que la palabra latina caput significa, entre otras cosas, capítulo), utilizándose otros estilos escritorios en el cuerpo principal del texto.




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